Madremia nace de un sueño de familia donde a partir de la experiencia, el conocimiento y la pasión se ofrecen nuevas alternativas de prendas y accesorios para la práctica de deportes para que tengas una experiencia inolvidable.

Fundada por Alejandra Sánchez Uribe una entusiasta del mundo fitness y del deporte que ha dedicado parte de su vida al ejercicio físico, como complemento para su salud, y finalmente, en el 2022 después de terminar su estudio en Máster en Marketing Digital, aterriza todas sus ideas en la creación de un sitio web con el propósito de crear una empresa.

Es así como crea Madremia y busca alianza con Juan Daniel Sánchez Uribe joven colombiano íntegro y apasionado por el deporte, ha representado a Colombia en varias partes del mundo, orgullo de su país, corredor de aventuras, ultra maratonista, ciclista, amante de la naturaleza y deportes extremos desde pequeño, que ha elegido el deporte como la esencia de su estilo de vida. 

Joven ciclista colombiano en competencia

Un día se reunieron a hablar de varias cosas, y entre palabra y palabra, la conversación llegó a la idea de crear una empresa que favoreciera a las personas, dónde se ayude a mejorar el estilo de vida, y sea un apoyo para todos quienes deseen sentirse mejor en sus vidas.

Madremia, es una empresa constituida con muchas ideas bonitas, con prendas elaboradas con el corazón y la tenacidad  que conlleva el deporte. 

Comodidad, confort, seguridad, calidad son algunos de los beneficios y características que brindan las prendas y productos Madremia, elaborado con telas y otras materias primas que permiten a los ciclistas vivir una mejor experiencia en su recorrido. 

No sólo nos esforzamos por plasmar el amor al deporte en una prenda de vestir, Madremia es mucho más que eso: es la conexión de una comunidad de personas que deseen unirse, para superarse y ponerle el alma al esfuerzo físico, partiendo siempre de la voz interior que tiene un ciclista cuando sale a montar y se encuentra muy cansado: ¡Madremia, mis piernas ya no dan más,  ahora necesito el espíritu!